Lo que
aprendiste hoy
El petróleo vuelve a superar los 100 dólares, los precios que pagan las fábricas dan un salto y Bitcoin sube igualmente. Para entender un día así sirve saber qué mide el índice de precios del ISM, qué es un índice de difusión, por qué importa que China deje de exportar combustibles, qué vale el precio objetivo de un banco, qué cuentan las peticiones de subsidio y cómo se lee un informe de empleo. Seis conceptos para el día del dato.
Qué mide el índice de precios del ISM
El 58,6% de las empresas dice pagar más por sus compras
Cada mes, el Instituto de Gestión de Suministros pregunta a los responsables de compras de cientos de fábricas de Estados Unidos si lo que pagan por sus materias primas y componentes ha subido, bajado o se ha quedado igual. Con las respuestas construye un índice: por encima de 50, predominan las subidas.
Es un indicador adelantado. Lo que hoy pagan las fábricas acaba llegando, con meses de retraso, a los precios de lo que venden y, de ahí, al consumidor. Por eso un salto de casi siete puntos en un mes llama la atención aunque el índice general apenas se mueva. En septiembre, las empresas citaban el acero, el aluminio, los aranceles y los derivados del petróleo.
El índice de precios del ISM es la inflación que viene, vista desde la fábrica.
Qué es un índice de difusión
Índice de difusión:
Indicador que resume cuántos encuestados dicen que algo ha mejorado y cuántos que ha empeorado. No mide cuánto ha cambiado, sino lo extendido que está el cambio. El 50 es la línea que separa una cosa de otra.
El ISM no pregunta cuánto ha producido cada fábrica, sino si ha producido más, menos o lo mismo que el mes anterior. Un 54,5 no quiere decir que la industria haya crecido un 4,5%: quiere decir que son más las empresas que mejoran que las que empeoran.
Eso lo hace rápido y fácil de comparar, pero tiene un límite: una subida pequeña en muchas empresas puntúa igual que una grande. Por eso conviene mirar los componentes. En septiembre, los nuevos pedidos y el empleo mejoraron, la producción se frenó y los precios se dispararon. El 54,5 resume todo eso en una cifra que apenas cambió.
Un índice de difusión dice cuántos mejoran, no cuánto mejoran.
Por qué importa que China deje de exportar combustibles
El WTI cerró en 92,87 dólares, un 2,71% más
El crudo no se usa tal cual: hay que refinarlo para obtener gasóleo, gasolina o queroseno. China tiene una de las mayores capacidades de refino del mundo y exporta parte de lo que produce a otros países de Asia. Si deja de hacerlo, esos compradores tienen que buscar el combustible en otro sitio y compiten por la misma oferta.
Por eso una decisión sobre productos refinados mueve también el precio del crudo. Cuando falta gasóleo, su precio sube, las refinerías ganan más por cada barril que procesan y pujan más por el crudo. El jueves, la noticia de China se sumó al refuerzo militar de Estados Unidos en Oriente Medio y el Brent pasó de caer por la mañana a subir más de cuatro dólares.
El precio del crudo también depende de lo que se paga por lo que sale de la refinería.
Qué vale el precio objetivo de un banco
Precio objetivo:
Precio al que un analista calcula que llegará un activo en un plazo concreto, normalmente doce meses. Se basa en un modelo con supuestos sobre flujos, crecimiento o tipos de interés, y se revisa cuando cambian.
Un precio objetivo no es una predicción exacta, sino el resultado de un modelo. Si el banco espera más entradas en los ETF o una política monetaria menos dura, el número sube. Si los supuestos fallan, baja. Citigroup justificó el cambio con más actividad en el mercado, un entorno macro más favorable y la vuelta de las entradas en los ETF.
Sirve más por lo que cuenta del modelo que por la cifra. Un salto del 38% en el objetivo dice que el banco ha cambiado su lectura del entorno. También conviene recordar que los objetivos suelen ir detrás del precio: el anterior, de 82.000, ya se había superado.
Un precio objetivo vale lo que valen los supuestos que lo sostienen.
Qué cuentan las peticiones de subsidio por desempleo
La media de cuatro semanas queda en 200.000
Cada jueves, el Departamento de Trabajo publica cuántas personas han pedido por primera vez el subsidio de desempleo la semana anterior. Es el dato del mercado laboral que sale con más frecuencia y con menos retraso, porque no depende de encuestas: sale de los registros de los estados.
Se mira la tendencia más que la cifra de una semana, que puede moverse por festivos o por el tiempo. Por eso se usa la media de cuatro semanas. También se sigue el número de personas que siguen cobrando la prestación, que ha bajado a 1,701 millones: si cae, quien pierde el empleo encuentra otro pronto.
Las peticiones de subsidio son el termómetro semanal de los despidos.
Cómo se lee un informe de empleo
Nóminas no agrícolas:
Número de empleos que se crean o se destruyen en un mes en Estados Unidos, sin contar el sector agrícola. Lo publica la Oficina de Estadísticas Laborales a partir de una encuesta a empresas.
El informe trae tres cifras que se leen juntas. Las nóminas dicen cuánto empleo se crea. La tasa de paro sale de otra encuesta, a hogares, y puede ir en dirección distinta. Y el salario medio por hora dice si el mercado laboral presiona los precios. Para la Fed, unos salarios que suben deprisa importan tanto como el número de empleos.
Hay un cuarto dato que suele pasar desapercibido: las revisiones de los dos meses anteriores. Una cifra buena con una revisión fuerte a la baja de agosto puede ser, en conjunto, una mala noticia. Con la subida de octubre en el aire, un dato muy por encima de lo previsto la devolvería a la mesa.
Un informe de empleo se lee entero: nóminas, paro, salarios y revisiones.