Lo que
aprendiste hoy
Bitcoin aguanta en los 84.000 dólares mientras la Fed deja claro que puede volver a subir los tipos y los bonos marcan máximos de hace dos décadas. Para leer un día así sirve saber qué significa que un banco central deje de dar orientaciones, por qué el bono a 30 años sube más que el resto, qué es el max pain de un vencimiento de opciones, cómo las coberturas de los creadores de mercado frenan o aceleran el precio, cómo llega el petróleo a la inflación y qué es un contrato perpetuo. Seis conceptos para entender una semana en la que el mercado espera más de lo que se mueve.
Qué significa que la Fed deje de dar orientaciones
Con los tipos en el 3,75%-4,00% tras la subida de septiembre
Durante años, la Fed acompañó sus decisiones con pistas sobre lo que haría después. Es lo que se llama orientación sobre la política futura, o forward guidance: frases del tipo «los tipos seguirán bajos durante un tiempo prolongado», pensadas para que el mercado ajuste sus expectativas antes de que llegue la decisión.
El jueves, John Williams recordó que la Fed ha dejado de hacerlo: decidirá reunión a reunión según los datos. En la práctica, eso traslada el peso a cada publicación. Sin una guía del banco central, un PMI, un dato de empleo o un PCE pueden mover la probabilidad de una subida veinte puntos en una tarde, como ha pasado esta semana.
Cuando un banco central dice que depende de los datos, cada dato se convierte en una decisión en potencia.
Por qué el bono a 30 años sube más que el resto
Prima por plazo:
Es la rentabilidad extra que exige un inversor por prestar a muy largo plazo en lugar de ir renovando préstamos cortos. Compensa la incertidumbre sobre la inflación, los tipos y la deuda pública de las próximas décadas.
El bono a 2 años se mueve sobre todo con lo que se espera que haga la Fed en los próximos meses. El de 30 años depende de eso y de algo más: de cuánta inflación y cuánta deuda cree el mercado que habrá durante tres décadas. Cuando esa incertidumbre crece, los inversores piden más por inmovilizar su dinero tanto tiempo, y la prima por plazo sube.
Esta semana se han juntado las dos cosas: una Fed que puede seguir subiendo y un petróleo por encima de los 100 dólares que alimenta las dudas sobre la inflación. Y el movimiento no es solo estadounidense. El bono japonés a 10 años está en máximos de unos treinta años. Cuando los tipos a largo suben en todo el mundo a la vez, el coste del dinero se encarece para todos los activos, también para los que no pagan intereses.
Los tipos a corto hablan de la Fed; los tipos a largo hablan de la confianza en las próximas décadas.
Qué es el max pain y por qué no es un imán
Max pain:
Precio al que, en la fecha de vencimiento, el conjunto de las opciones abiertas vale menos para sus compradores. Es el punto en el que más contratos expiran sin valor.
Una opción de compra da derecho a comprar a un precio fijado; una de venta, a vender. Al vencimiento, cada opción vale algo o nada según dónde esté el precio. Si se suman todas las posiciones abiertas, hay un nivel en el que el valor total que cobran los compradores es mínimo. Ese es el max pain.
Existe la teoría de que el precio tiende hacia ese nivel antes del vencimiento, porque a los vendedores de opciones les interesa. Esta semana lo desmiente: el max pain está entre 75.000 y 76.000 y Bitcoin ha cotizado todo el tiempo por encima de 83.000. Lo útil del dato es otra cosa: dice dónde se concentran las apuestas y qué niveles pueden tener más actividad en las horas previas.
El max pain describe dónde están las apuestas, no adónde va el precio.
Cómo las coberturas de los creadores de mercado mueven el precio
Quien vende una opción no suele querer apostar por la dirección del precio, así que se cubre comprando o vendiendo el activo. La cantidad que necesita cambia a medida que el precio se mueve. Según cómo esté posicionado, esa cobertura puede obligarle a vender cuando el precio sube y a comprar cuando baja, lo que frena los movimientos, o al revés, lo que los acelera.
Cuando hay muchas opciones concentradas en un precio de ejercicio cercano, como los 85.000 de esta semana, ese efecto puede ser notable y el precio tiende a quedarse en un rango. Al vencer los contratos, las coberturas se deshacen y el efecto desaparece. Por eso, después de un vencimiento grande, el rango suele reajustarse y la volatilidad puede subir.
Tras un gran vencimiento de opciones, el mercado pierde un amortiguador y el precio queda más libre para moverse.
Cómo llega el petróleo a la inflación y a los tipos
El petróleo entra en la inflación por dos vías. La directa es la gasolina y la energía que pagan los hogares. La indirecta es el transporte y la producción de casi cualquier bien, que se encarecen con semanas o meses de retraso. Por eso un petróleo caro tiende a aparecer primero en la inflación general y después en la subyacente.
Cuando la subida viene de una tensión geopolítica, como la falta de avances entre EE.UU. e Irán, el precio incorpora una prima de riesgo que puede desaparecer tan rápido como llegó. El jueves se vio: el Brent subió más de un 3% por la mañana y recortó por la tarde ante informaciones sobre una posible reapertura por fases del estrecho de Ormuz. Para la Fed, lo que cuenta es si el nivel se mantiene lo bastante como para contagiar al resto de precios.
Un pico del petróleo es un susto; un petróleo caro durante meses es un problema de inflación.
Qué es un contrato perpetuo, el invento que sobrevive a BitMEX
Contrato perpetuo:
Futuro sin fecha de vencimiento. Para que su precio no se aleje del mercado al contado, los que están largos y los que están cortos se pagan entre sí una tasa periódica, llamada tasa de financiación o funding.
Un futuro normal vence en una fecha y converge con el precio al contado ese día. Un perpetuo no vence nunca, así que necesita otro mecanismo para no desviarse: la tasa de financiación. Si el perpetuo cotiza por encima del contado, los largos pagan a los cortos, lo que desanima las compras y acerca los precios. Si cotiza por debajo, pagan los cortos.
BitMEX extendió este contrato en el mundo cripto a partir de 2016 y durante años fue la mayor plataforma de derivados de Bitcoin. Su cierre, con una cuota inferior al 0,01% del volumen mundial, dice poco del mercado y mucho de cómo ha cambiado: el perpetuo es hoy el instrumento más negociado del sector, y la tasa de financiación, uno de los indicadores que más se miran para medir el apalancamiento.
La tasa de financiación es el precio de estar apalancado: cuando sube mucho, indica que hay demasiada gente en el mismo lado.