EL ÚLTIMO BANQUERO | CRYPTO
N.º 1 · 08/09/2026
MI VISIÓN · 8 de septiembre de 2026
57 años, hoy.Y empiezo a publicar mis errores

A los 57 ya no
necesito tener razón.

Cada domingo digo lo que creo que va a hacer el mercado, con niveles concretos y fecha. Al domingo siguiente vuelvo a este mismo sitio a contar qué acerté y qué no.

Hoy cumplo 57 años, y lo cuento porque explica por qué empiezo esta sección justo hoy y no hace cinco años. A los 57 uno ya no escribe para impresionar a nadie. No estoy construyendo una carrera, no necesito que un tuit se haga viral y no me hace falta que el mercado me dé la razón para dormir bien. Y resulta que esa es exactamente la condición que hace falta para hacer lo que voy a hacer aquí.

Porque esta sección va a funcionar distinto al resto de El Último Banquero. En Aprende te doy los hechos de la semana y me quito de en medio. Aquí no. Aquí digo lo que creo que va a pasar, pongo números concretos, y la semana siguiente vuelvo a contarte qué acerté y qué no, sin matices y sin reescribir lo que dije. El registro queda público desde hoy, y arranca con una sola fila, que es esta.

Publicar tus errores cuando todavía tienes algo que demostrar sale caro. Yo ya no lo tengo.

De dónde sale mi visión

Entré en este mercado en 2017. Desde entonces he visto tres ciclos completos de principio a fin, y de los tres me llevé la misma lección.

Aquel primer año viví la subida hasta los veinte mil, me creí cada tesis que la justificaba, y después vi cómo el mismo mercado tardaba tres años en devolverme al punto de partida. Repetí el ejercicio en 2021, con más dinero y algo menos de fe. Y lo volví a ver en 2022, cuando lo que se hundió no fueron los gráficos sino las empresas que todos dábamos por sólidas.

Lo que me quedó de esos nueve años no fue una técnica. Fue una sospecha permanente hacia cualquiera que hable con demasiada seguridad, incluido yo mientras escribo esto.

Por eso mi trabajo semanal es siempre el mismo. Leo a la gente con más reputación del mercado, que casi nunca es la más ruidosa, y coloco sus tesis unas al lado de otras. No las cito por nombre, y hay una razón. Cuando le pones una cara a una tesis, el lector deja de juzgar el argumento y empieza a juzgar a la persona. Además, los nombres caducan y los marcos no.

Las cinco lentes, esta semana

En realidad no hay treinta opiniones sobre Bitcoin. Hay cinco formas de mirarlo, y cada semana comparecen las mismas cinco. Lo único que cambia es lo que dicen.

Ciclo
Suelo entre septiembre y octubre de 2026 · objetivos serios en 2029
Cuantitativo
Techo por apatía · la fase especulativa nunca llegó a ocurrir
On-chain
Emisión anual al 0,8 % · indicador de ciclo en positivo desde el 26 de agosto
Macro
Crédito en expansión · la liquidez manda sobre el gráfico
Técnico
Roto 78.500 · siguiente resistencia 82.500 · después 88.000

La lente del ciclo mira el calendario del halving. Bitcoin hizo máximo en octubre de 2025, dieciocho meses después del halving de abril de 2024, exactamente donde lo marcaba el patrón. Y por ese mismo patrón, el suelo llega alrededor de un año después del techo, es decir ahora mismo. Bajo esta lente no estamos en una recuperación, sino dentro del proceso de formación del suelo.

La lente cuantitativa añade un detalle que casi nadie ha digerido. Este ciclo hizo techo por apatía y no por euforia. No hubo manía, ni rotación hacia altcoins, ni el clásico verano en el que todo se multiplica. Puedes leerlo como advertencia, porque significa que el suelo aún no ha llegado, o como oportunidad, porque el exceso que normalmente hay que purgar nunca se acumuló.

La lente on-chain es la que este mes ha dinamitado a las dos anteriores, y su argumento es de pura aritmética. Tras el halving de 2024, la emisión anual de bitcoins nuevos cayó por debajo del 1 % por primera vez en la historia. Si el halving ya casi no cambia la oferta, ha dejado de ser el motor. Lo que mueve el precio ahora son los flujos de ETF y las tesorerías corporativas, y esos van al ritmo del ciclo de deuda tradicional, de seis a ocho años.

La lente macro es la única que ni siquiera abre un gráfico, porque mira la liquidez y solo la liquidez. Ve el gasto de defensa, la desregulación bancaria en vigor desde el 1 de abril y la reversión del efecto deflacionario de la IA. Bajo esta lente el precio de Bitcoin es una función del crédito disponible, y el crédito está creciendo.

Dónde no coinciden, y por qué eso no es el problema

Puestas en fila, estas cinco lecturas parecen contradecirse. La del ciclo dice que el suelo aún no ha llegado. La on-chain dice que llegó en febrero. La técnica dice que estamos a una resistencia de los 88.000.

No se contradicen. Lo que pasa es que miden el tiempo en unidades distintas.

La lente técnica habla de semanas. Cuando dice 82.500 y 88.000, describe un movimiento que cabe en un mes. La del ciclo habla de un suelo estructural, un evento que solo se identifica en retrospectiva y que tarda trimestres en confirmarse. Las dos pueden ser ciertas a la vez.

Y ese malentendido arruina más carteras de las que se admite. El error no consiste en elegir mal la lente, sino en leer una lente de semanas como si fuera de años, actuar en consecuencia, y sentirse traicionado cuando el precio hace exactamente lo que la otra predecía.

Hay un segundo problema, y es más serio. Cuatro de las cinco lentes construyen su tesis sobre el gráfico o sobre el calendario. Ninguna de ellas tiene una casilla para el 16 de septiembre.

Mi visión

Mismo mapa que la lente técnica, reloj distinto, y un disparador que no es técnico sino macro.

Bitcoin cotiza hoy en 79.901 dólares, por encima de su media exponencial de 20 días en 74.610 y por encima de la de 200 días en 72.327. En diario, la estructura es alcista. Eso no lo discuto. Me separo en dos puntos, y son los dos que sostienen toda mi tesis.

El primero es el suelo. La lectura popular sitúa el piso en 71.000. Yo creo que ese nivel solo entra en juego si pasan dos cosas a la vez, que la Fed suba tipos y que los flujos de ETF se den la vuelta. El nivel que de verdad se juega antes está mucho más arriba, en 76.350, el coste medio de este mercado. Ahí se decide si el rebote de agosto fue acumulación real o distribución disfrazada.

El segundo es el techo, y es donde creo que se equivoca casi todo el mundo. La lente técnica trata 82.500 como una línea, y no lo es. Es la entrada a una zona de oferta que se extiende de 81.000 a 86.000, llena de volumen atrapado de la caída. Romper 82.500 no es la señal. La señal es cerrar por encima de 86.000. Confundir la entrada de una zona con su salida es la forma más común y más cara de comprar un falso rompimiento.

Objetivo
$88.000
Zona de decisión
81.000 – 86.000
Ahora
$79.901
Invalidación · cierre semanal
$76.350
Suelo estructural · EMA 200
$72.327
El disparador · FOMC del 16 de septiembre

Los 88.000 no son un objetivo técnico sino macro. Se alcanzan si la Fed no sube tipos. Los futuros de fondos federales asignan un 61 % de probabilidad a una subida, y los mercados de predicción un 51 %. Si suben, mi escenario es un rango entre 72.000 y 80.000 hasta noviembre, con la zona de oferta intacta y la tesis alcista simplemente aplazada.

Lo que me haría cambiar de opinión es un cierre semanal por debajo de 76.350, o una reversión sostenida de los flujos de ETF durante más de dos semanas. Cualquiera de las dos y reescribo esto sin discutir y sin excusas.

El registro

Esta llamada queda anotada desde hoy, con fecha, precio de partida y niveles. La semana que viene abro la N.º 2 revisando esta, para contar qué se cumplió, qué no, y si fallé, por qué fallé. No voy a corregir lo que dije para que encaje con lo que pasó.

Puedes consultar el registro completo cuando quieras. Es la única forma que se me ocurre de que esto valga algo, porque cualquiera puede acertar una semana y casi nadie enseña el histórico entero.

Empiezo a los 57 con una fila. Vamos a ver cuántas aguanto.

Ver el registro →
volver
Esto es contenido educativo y comentario de mercado, no asesoramiento financiero ni una recomendación personalizada de inversión. No soy asesor financiero. Cada uno responde de sus propias decisiones.