La probabilidad de una subida de tipos en octubre cae al 50% tras Williams y unos datos flojos, y Bitcoin espera al PCE en 83.100 dólares
Bitcoin cotiza en 83.103 dólares, un 0,94% menos en 24 horas. El martes cambió el tono de la Fed: John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, dijo que no hay urgencia para volver a subir tipos, y las vacantes de empleo y la confianza del consumidor salieron por debajo de lo esperado. La probabilidad de una subida el 28 de octubre bajó de más del 70% a cerca del 50%. Los bonos largos no se enteraron: el de 30 años superó el 5,6%, máximo desde 2002. El Brent cayó un 2,6% y los ETF de Bitcoin sumaron su novena sesión seguida de entradas. Hoy, a las 14:30 hora peninsular, sale el PCE de agosto.
Es el rendimiento extra que se exige por prestar a largo plazo en vez de renovar el préstamo a corto una y otra vez. Compensa el riesgo de inflación, de deuda y de lo que no se sabe.
La Fed pide calma, los bonos largos no
John Williams, presidente de la Fed de Nueva York y vicepresidente del comité que fija los tipos, dijo el martes en la Universidad de Buffalo que, tras la subida de septiembre, no hay urgencia para la siguiente. Espera una subida más antes de fin de año, pero quiere ver los datos antes de decidir cuándo. El mismo día, las vacantes de empleo de agosto bajaron a 7,08 millones, por debajo de lo previsto, y la confianza del consumidor de la Conference Board cayó a 81,9.
La reacción fue inmediata en los futuros: según el CME FedWatch, la probabilidad de una subida el 28 de octubre pasó del 74,6% al 49,4%. CoinDesk la situaba en el 51%, desde el 70%. En cambio, los bonos largos siguieron vendiéndose. El de 10 años llegó a tocar el 5,29% durante la sesión y el de 30 años superó el 5,6%, su nivel más alto desde junio de 2002. Lo que empuja a los plazos largos ya no es solo la Fed: es la inflación del petróleo, el volumen de deuda que emite el Tesoro y las dudas sobre las cuentas públicas.
Por qué importa: para Bitcoin, una Fed menos agresiva es una buena noticia a medias. Si la subida de octubre se aleja pero el bono a 30 años sigue pagando más de un 5,6%, el listón de rentabilidad sin riesgo no baja. Por eso el precio apenas se ha movido y sigue entre 82.000 y 85.000. La demanda de fondo se mantiene: los ETF suman nueve sesiones seguidas de entradas. El PCE de esta tarde dirá si la calma de Williams se sostiene con los datos.
El informe JOLTS de agosto mostró 7,08 millones de puestos sin cubrir, frente a 7,34 millones en julio y por debajo de lo que esperaban los analistas. La confianza del consumidor de la Conference Board bajó en septiembre a 81,9, por debajo de lo previsto. Pesan el precio de la gasolina y el coste del crédito.
El plazo más largo del Tesoro marca su nivel más alto desde junio de 2002. El de 10 años llegó al 5,29% durante el martes, otro máximo desde 2007. La venta de deuda es global y la alimentan el petróleo, la emisión de deuda pública y la de empresas.
Arabia Saudí ha recuperado las exportaciones por el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, tras reparar el oleoducto Este-Oeste, que esquiva Ormuz. El WTI cerró en 89,38 dólares. Además, Estados Unidos sacará otros 40 millones de barriles de su reserva estratégica, la última parte de su aportación a la liberación coordinada por la Agencia Internacional de la Energía.
El martes entraron 66,2 millones netos en los fondos de Bitcoin, según Farside. El de BlackRock captó 51,1 millones y el de Ark 33,2, mientras el de Bitwise perdió 18,1. Los ETF de Ethereum registraron salidas de 2,8 millones y cortaron siete sesiones seguidas de entradas.
Coinbase usará la tecnología de cuentas virtuales de Citi para dar a sus clientes de pagos un número de cuenta como el de un banco: el dinero que llega se convierte en stablecoins de forma automática. Los clientes institucionales de Citi podrán además cobrar en stablecoins, que Coinbase convierte en dólares. Empieza en Estados Unidos.
El regulador de derivados registró el 28 de septiembre a Coinbase Clearing como cámara de compensación. Solo podrá liquidar contratos totalmente garantizados, no los apalancados que mueven la mayor parte del volumen cripto. Con ella, Coinbase tiene en Estados Unidos el mercado, el intermediario y la compensación de sus derivados.
| INDICADOR | BITCOIN | ETHEREUM |
|---|---|---|
| PRECIO | $83.103 | $2.664 |
| VAR. 24H | -0,94% | -1,12% |
| RSI (14, diario) | 54-65, según proveedor | sin dato contrastado |
| RESISTENCIA | $85.000-$86.000 / $87.350 | $2.750-$2.800 |
| SOPORTE INMEDIATO | $82.000-$82.600 | $2.635 |
| SOPORTE ESTRUCTURAL | $80.000 | $2.500 |
Los proveedores siguen dando lecturas distintas del RSI diario de Bitcoin, entre 54 y 65, y tampoco coinciden en el MACD: unos lo marcan en compra y otros con la línea por debajo de la señal. Tomado en conjunto, el impulso es neutral. No hay sobrecompra que obligue a corregir ni sobreventa que invite a rebotar.
El precio lleva dos sesiones entre 82.500 y 84.200. La franja de 82.000 a 82.600 sigue siendo el primer apoyo y los 85.000, el primer techo. Por debajo, los 80.000 son la línea que separaría una pausa de una debilidad más larga. Ethereum vuelve a acercarse a los 2.635 y no ha podido con la franja de 2.750 a 2.800.
Lo normal sería que, si la Fed se relaja, los tipos a largo bajaran con ella. El martes pasó lo contrario. La probabilidad de subida en octubre perdió unos 25 puntos en un día y el bono a 30 años subió igualmente hasta máximos de 24 años. La parte corta de la curva escucha a la Fed. La larga escucha al petróleo, a la deuda pública y a la inflación que se espera para dentro de muchos años.
Esa diferencia es la que explica por qué Bitcoin no ha celebrado la noticia. Lo que compite con él es el rendimiento que un inversor puede conseguir sin riesgo, y ese no ha bajado. Mientras tanto, la demanda de los ETF sigue ahí: nueve sesiones seguidas de entradas, aunque con importes modestos.
El PCE de hoy y el empleo del viernes deciden cuál de las dos lecturas gana. Un subyacente de 0,3% o menos daría la razón a Williams y podría empezar a frenar los bonos largos. Un dato más alto devolvería la subida de octubre a la mesa. Mientras la franja de los 82.000 aguante, el precio está esperando, no cayendo.